Fernando-Pereira

55.º aniversario del Frente Amplio – Festejos centrales en Juan Lacaze

Fernando Pereira — presidente del Frente Amplio – Oratoria

En su intervención por los 55 años del Frente Amplio, Fernando Pereira respaldó la gestión con números: señaló 600 millones de dólares en impuestos a los sectores de mayores ingresos frente a un déficit heredado de 1.000 millones y deudas por 970 millones; afirmó un aumento salarial real superior al 2% tras el período anterior; recordó el crecimiento electoral del 24% al 50%; mencionó el bono escolar para más de 119.000 niños, la ampliación de becas de 14.000 a 70.000 con montos de 12.000 a 25.000 pesos, 90.000 operaciones oftalmológicas y anunció 15 millones de dólares en saneamiento para Juan Lacaze, junto a un plan nacional de agua potable proyectado hasta 2045.

Párrafo seguido compartimos con los lectores la pieza completa:

El fallo del puerto como punto de partida

Antes de empezar la oratoria me gustaría decir que muchas veces, cuando uno se levanta, escucha noticias muy negativas de lo que está pasando en el mundo. Pero a veces uno se levanta y encuentra una noticia favorable.

El TCA le dio la razón al Frente Amplio y el puerto ya no será monopólico. El Frente Amplio fue consciente y coherente de que el negocio del puerto era ruinoso. Nos costó la persecución y el seguimiento de compañeros que en ese momento eran senadores, Mario Bergara y Charles Carrera, por lo que hubo un procesamiento. No sabemos quién pagó, pero sí sabemos que los espiaron, los siguieron. La justicia muchas veces tarda y llega, y cuando llega esa buena noticia hay que celebrarla. Hay que poder explicarla y darle significado a lo que estas cosas nos llevan a pensar.

Un mundo complejo

Estamos, compañeros, viviendo en un mundo complejo. Lo decía la compañera presidenta del Comité de Base El Bastión. No podemos mirarlo con indiferencia y, al mismo tiempo, debemos hacerlo de forma reflexiva: que un país —Estados Unidos de América— sienta que tiene derecho a participar en las elecciones de Argentina, impedir el juicio de Bolsonaro en Brasil, incidir en las elecciones de Honduras, amenazar al presidente Petro, condicionar la vida de América Latina, bombardear Caracas o secuestrar un presidente.

Identidad y antiimperialismo

En el Frente Amplio nos pueden pasar muchas cosas. Podemos tener diferencias y matices; de hecho, es muy bueno tenerlos. El Frente Amplio es la unidad en la diversidad. Lo que no tiene ningún matiz es que nos definimos antiimperialistas desde el día uno, desde el discurso del general Seregni, desde nuestro discurso del 26 de marzo.

Y coherente con eso hemos condenado abiertamente, sin taparnos la cara ni escondernos, el genocidio en Gaza, imperdonable para la humanidad. A esta generación le ha tocado vivir un genocidio en vivo y sufrirlo. Eso no tiene nada que ver con antisemitismo ni con judeofobia. Si algo no es el Frente Amplio es antisemita; debe haber sido el partido con más judíos en el gobierno, ayer y hoy, porque son igual de compatriotas que cualquier otro. Pero eso no significa dejar pasar cualquier cosa, y nuestros compañeros bien que lo entienden.

Política internacional y solidaridad

La política exterior de Estados Unidos nunca fue tan explícita —al menos en mi tiempo de vida—: el objetivo es explotar el petróleo y las riquezas de Venezuela. No se trató de democracia ni de construir una nueva elección; se trató de imponer la ley del más fuerte para llevarse las riquezas de América Latina. Y eso el Frente Amplio dice no. El Frente Amplio no se calla, no se esconde: dice no.

Y naturalmente también intenta, con mucha fuerza, bloquear a Cuba de forma tan inhumana e insensible como para no hacerle llegar alimentos ni petróleo, para no dejarla vivir en paz. Eso no se trata de políticas comerciales; se trata de asedio, de imperialismo brutal, de inhumanidad. Vaya desde esta tribuna la solidaridad con el pueblo cubano, tan solidario con los uruguayos por nuestra propia historia.

Valores y construcción colectiva

Muchas veces me siento más tranquilo cuando digo esto. No nos escondemos: somos un partido de ideas, de valores y de principios. Uno de esos valores es el internacionalismo y otro es la solidaridad. Los países tienen derecho a definir su vida con libre albedrío.

Es difícil el mundo que nos tocó vivir. En el primer año en el que nos tocó gobernar, la guerra comercial entre China y Estados Unidos ha sido brutal y sus efectos sobre Uruguay se sienten. Y por supuesto que hay muchos compañeros y compañeras que tienen críticas para hacer al Frente Amplio, que no entienden todavía el rumbo del gobierno, que nos piden cambios más de fondo.

Lejos de enojarnos, tenemos que salir a escucharlos, porque detrás de cada uruguayo que tiene una visión crítica hay un uruguayo dispuesto a escuchar y a construir colectivamente.

Identidad política

Nosotros somos la izquierda. Si en Uruguay a cualquier vecino le preguntan qué es el Frente Amplio, lo primero que va a decir es el partido de izquierda, de los progresistas. Es una identidad: 55 años de reafirmación democrática, de valores, de principios y de programas comunes que hemos sabido cumplir.

A veces no estamos pudiendo tener el diálogo constructivo entre la dirección del Frente Amplio y la gente, no solo la que nos votó sino la que está dispuesta a escucharnos. Todos los que fuimos al FA Te Escucha hablamos con miles de frenteamplistas y también con miles de personas que no lo eran pero estuvieron dispuestas a escuchar.

Crecimiento electoral

Si pasamos en 1984 de algo más del 20% del electorado —24%— a 50%, es porque hubo un aluvión de blancos y colorados que se sumaron y fueron muy bienvenidos, porque no solo cambiaron el resultado electoral: cambiaron la vida de la gente.

Política económica y gestión

A veces escuchamos decir que el gobierno es tibio y permítanme discrepar. No hay ningún gobierno tibio en el mundo que coloque 600 millones de dólares de impuestos a los más ricos del Uruguay, a multinacionales que facturan más de 750 millones de euros.

Habiendo encontrado un país con mil millones de dólares más de déficit fiscal y deudas por 970 millones —desde ASSE al ferrocarril central, desde la ANEP y distintos organismos—, en vez de un ajuste fiscal hicimos un ajuste por los ingresos, por los impuestos, porque no puede demonizarse la palabra impuestos en un país que quiere abatir la pobreza infantil, tener educación de calidad y salud para todos.

Políticas sociales

¿Cómo va a haber tibieza si se votó la ley de muerte digna?

¿Cómo va a haber tibieza si la mayor parte del espacio fiscal se dedica a la pobreza infantil?

¿Cómo va a haber tibieza si no faltan medicamentos en hospitales y policlínicas?

Salarios

Solo en los cuatro gobiernos del Frente Amplio el primer año hubo aumento real del salario y este no fue la excepción. En este año, compañeros, el aumento salarial de más de 2% fue mayor que en los cinco años de Lacalle Pou: fue media década perdida en materia salarial.

Compañeros y compañeras: hoy no es un día cualquiera para los frenteamplistas. Hace 55 años empezó a soplar la esperanza de que la izquierda podía transformar la realidad. Seguimos unidos, con los mismos valores y principios.

Hay esperanza, hay futuro, y el futuro en Uruguay se sigue llamando Frente Amplio.

¡Viva la unidad!

¡Viva el Frente Amplio!

¡Viva los que luchan!

¡Arriba el Uruguay!

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