La planta frigorífica de Tarariras atraviesa un escenario de gran incertidumbre tras el rechazo unánime de los trabajadores a la última propuesta presentada por la empresa Allana (ex Marfrig). La asamblea del sindicato ALTRAC resolvió no aceptar un plan que incluía la reducción de más de 100 puestos de trabajo y cambios en las condiciones laborales, lo que abre una etapa de negociación bajo presión y con el fantasma del seguro de paro sobre cientos de familias.
La propuesta empresarial planteaba retiros voluntarios y la no reposición de vacantes, pero el gremio considera que estas medidas comprometen la viabilidad de los equipos de trabajo y los derechos adquiridos. Los dirigentes recordaron que en crisis anteriores los trabajadores ya habían mostrado flexibilidad, como la rebaja salarial de 2018 o el esfuerzo sostenido durante la pandemia, cuando la producción no se detuvo.
Marcelo Ebert, presidente de la gremial, calificó la estrategia de la empresa como impositiva y reafirmó la voluntad de negociar, pero en condiciones equitativas. Señaló que el sindicato no está dispuesto a resignar salario ni derechos, y que la votación se desarrolló sin presiones. Por su parte, Richard Chevalier destacó que la circulación anticipada de versiones dificultó el análisis y subrayó el esfuerzo realizado para informar a todos los trabajadores.
El futuro inmediato se divide entre dos caminos: una negociación bipartita que permita revisar los puntos considerados injustos, o el envío masivo de personal al seguro de paro, con el agravante de que muchos trabajadores dependen de subsidios especiales cuya extensión requiere gestiones ante el Poder Ejecutivo. Por ahora, la planta permanece en calma a la espera de una respuesta oficial de la empresa.
👉 Te invitamos a leer el artículo completo en la edición papel de Semanario NOTICIAS, donde encontrarás más detalles sobre la asamblea, las posiciones gremiales y el impacto de este conflicto en la comunidad de Tarariras.



