Después de décadas de espera, frustraciones y reconstrucciones, Peñarol se consagró campeón de la Liga Uruguaya de Básquetbol 2025-2026 al derrotar a Aguada por 107 a 92 en la sexta final disputada en el Antel Arena, cerrando la serie por 4-2 y alcanzando un título histórico para la institución aurinegra.
La conquista tiene un significado especial. Se trata del primer título de Liga Uruguaya en la historia de Peñarol y del regreso a la cima del básquetbol nacional luego de 44 años, desde aquel Torneo Federal obtenido en 1982. El club suma así su séptima corona nacional, pero esta es la primera desde la creación de la Liga Uruguaya en 2003.
Una temporada dominante
El campeonato no fue producto de una sorpresa ni de una racha pasajera. Peñarol fue el equipo más regular de toda la temporada. Bajo la conducción de Leandro García Morales, los aurinegros terminaron el año con 36 victorias y apenas ocho derrotas en 44 partidos, liderando gran parte de la competencia y confirmando en los playoffs el nivel mostrado durante todo el torneo.
En la serie final, Peñarol comenzó con autoridad al ganar los dos primeros encuentros. Aguada reaccionó y logró igualar la llave 2-2, pero cuando la definición entró en su etapa decisiva apareció la personalidad del conjunto carbonero. La victoria 80-71 en el quinto partido dejó al equipo a un triunfo de la consagración y, finalmente, el contundente 107-92 en el sexto juego selló una noche inolvidable.
Una final para el recuerdo
El encuentro decisivo mostró la mejor versión de Peñarol. Con intensidad defensiva, gran efectividad desde el perímetro y un ritmo ofensivo difícil de contener, el aurinegro tomó rápidamente el control del partido y obligó a Aguada a correr desde atrás durante gran parte de la noche. Aunque el equipo rojiverde logró acercarse antes del descanso, Peñarol volvió a despegarse en el tercer cuarto y construyó una ventaja que resultó definitiva.
Las actuaciones de figuras como Santiago Véscovi, Skyler Hogan, Nicola Pomoli y Joaquín Rodríguez fueron fundamentales a lo largo de la campaña, consolidando un plantel profundo y competitivo que respondió en los momentos de mayor exigencia.



