El departamento de Colonia se convirtió en noticia nacional al ser el primero en Uruguay en eliminar, prohibir y sancionar la actividad de los cuidacoches. La Junta Departamental derogó la ordenanza que desde 2004 regulaba este oficio, decisión que impacta directamente en el sustento de más de veinte personas y reabre un debate de alcance nacional sobre seguridad, economía informal y políticas sociales.
La iniciativa fue impulsada por el edil nacionalista Julio Basanta y aprobada únicamente con votos del Partido Nacional. El oficialismo argumentó que la ordenanza era ilegítima porque atribuía funciones de seguridad a particulares, competencia exclusiva del Ministerio del Interior, y que en muchos casos la práctica derivaba en conductas coactivas. El intendente Guillermo Rodríguez respaldó la medida, señalando que Colonia, por su perfil turístico, debe preservar el orden y la tranquilidad en los espacios públicos.
La oposición, encabezada por ediles del Frente Amplio, cuestionó la derogación y anunció que pedirá su reconsideración. Advirtieron que más de veinte familias quedan sin ingresos y que la medida estigmatiza la pobreza en lugar de ofrecer alternativas. La Asociación de Cuidacoches del Uruguay también rechazó la decisión, calificándola de ilegal y recordando que la actividad constituye una fuente de trabajo para personas con dificultades de inserción laboral.
La resolución ha generado reacciones diversas en la ciudadanía: algunos celebran la medida por considerar que existían situaciones de presión, mientras otros destacan que muchos cuidacoches trabajan de forma pacífica. El debate se amplía hacia aspectos prácticos, como el uso de medios electrónicos de cobro y la necesidad de políticas sociales que atiendan la vulnerabilidad.
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