Las tareas permitirán recuperar el funcionamiento del canal construido años atrás, optimizando su capacidad de drenaje y favoreciendo una mejor respuesta del sistema ante episodios de lluvias intensas.
La limpieza de la cañada forma parte de las acciones de mantenimiento que se desarrollan periódicamente para asegurar el adecuado funcionamiento de los sistemas de drenaje, especialmente en sectores donde el crecimiento de vegetación, sedimentos u otros materiales puede dificultar el normal escurrimiento del agua.
Las autoridades locales señalaron que este tipo de intervenciones resulta fundamental para minimizar el impacto de precipitaciones abundantes y preservar el estado de la infraestructura existente.



