El Ministerio de Salud Pública presentó un plan de nivel nacional que determina modificaciones a los efectos de garantizar el acceso a la salud mediante la regulación de los tiempos de espera. Se considera que en salud, el tiempo no es una variable administrativa: es un determinante clínico y social.
El objetivo de las autoridades es que el plazo pase a estar monitoreado y gestionado con equidad territorial y responsabilidad institucional.
Se busca una reorganización progresiva del Sistema Nacional Integrado de Salud con centro en las personas, para hacer efectivo el derecho a la salud.
En una primera etapa, el presidente de la República firmó el Decreto Marco de Plazos Máximos de Acceso, que establece estándares obligatorios para todos los prestadores públicos y privados.


