La Asociación de Pasivos de Nueva Palmira realizará este sábado 23 de mayo, a las 14 horas, una asamblea abierta en su sede de calle Rodó casi Lucas Roselli, ante la delicada situación institucional que atraviesa y que pone en riesgo la continuidad de un espacio con 34 años de historia.
La convocatoria busca generar un nuevo involucramiento de socios y vecinos para sostener una institución que durante décadas funcionó como lugar de encuentro, recreación y acompañamiento para jubilados y adultos mayores de la ciudad.
Actualmente, la falta de participación compromete el funcionamiento de la asociación, por lo que se procura conformar un grupo de personas dispuestas a colaborar en distintas tareas y aportar ideas que permitan recuperar estabilidad.
Desde la institución se recuerda que allí se desarrollan actividades recreativas, talleres, gimnasia, encuentros sociales y propuestas vinculadas a la salud, además de servicios como controles de presión y atención oftalmológica, teniendo actualmente a más de 100 personas anotadas para una pesquisa visual.
La falta de una comisión directiva formal mantiene a la entidad en riesgo de cierre. Sus referentes, Cristina Suhr y Miriam Rigby, aclararon que no se buscan cargos pesados, sino conformar un grupo de trabajo colaborativo. Además del plano administrativo, el edificio propio requiere mantenimiento urgente en carpintería y refacción de baños, por lo que se apela a la ayuda de vecinos con conocimientos en estos oficios.
“Exhortamos a que vengan todos los socios, porque esta casa es de todos. Si no, corremos el riesgo de cierre”, advirtieron.
Con una masa social de unos 150 integrantes y una cuota accesible de 50 pesos, la directiva insiste en que el potencial para sostener el espacio existe. La asamblea del sábado a las 14 horas será una instancia abierta para debatir el futuro de la institución y compartir un café o un mate entre los asistentes.



