La Dirección Departamental de Salud continúa desarrollando instancias en distintas localidades del departamento en el marco de la elaboración del Plan Departamental de Salud Mental, una iniciativa que busca construir un diagnóstico ajustado a la realidad de cada comunidad y definir líneas de acción específicas para abordar las problemáticas más frecuentes vinculadas a la salud mental.
En ese contexto, autoridades y técnicos visitaron la ciudad de Rosario, donde mantuvieron encuentros con actores sociales, colectivos e instituciones locales para recoger aportes de la población. La directora departamental de Salud, Silvia Berardo, explicó que el trabajo viene desarrollándose “ardua y sostenidamente” y destacó que el principal objetivo es llegar a todas las localidades del departamento.
“El departamento es muy amplio y cada comunidad tiene características diferentes. En cuanto a salud mental, cada lugar tiene sus propios problemas y dificultades, y eso es justamente lo que queremos rescatar para construir un diagnóstico basado en la realidad concreta del territorio”, señaló.
La coordinadora del Plan Departamental de Salud Mental, Florencia Mota, indicó que actualmente se encuentran en una primera etapa de diagnóstico, que consiste en recorrer los municipios y generar espacios participativos abiertos a la comunidad. A través de estas instancias se busca identificar necesidades, preocupaciones y problemáticas vinculadas a la salud mental en cada localidad.
Si bien aclaró que aún es prematuro realizar conclusiones generales porque la información continúa en proceso de sistematización, explicó que ya se visualizan algunas problemáticas que coinciden con las líneas planteadas en el Plan Nacional de Salud Mental.
Entre ellas mencionó la depresión y la ansiedad como los trastornos más prevalentes, además de los trastornos severos y persistentes de salud mental. También indicó que surgieron preocupaciones vinculadas al consumo problemático de sustancias, otras adicciones, así como situaciones relacionadas con el suicidio y los intentos de autoeliminación.
La coordinadora explicó que, una vez culminada esta etapa de diagnóstico, se desarrollará un proceso de validación en el que volverán a participar las personas y organizaciones que integraron las instancias territoriales.
“Todas las personas que participaron van a poder validar el acumulado de información y darnos una devolución sobre si refleja correctamente las características y problemáticas planteadas durante los encuentros”, expresó.
Posteriormente, el material será remitido a Montevideo para su validación final. La segunda etapa comenzará en julio y estará enfocada en la construcción concreta del Plan Departamental de Salud Mental.
Desde la Dirección Departamental remarcaron que el proceso tendrá un fuerte componente comunitario y participativo. “No queremos que sea un plan elaborado unilateralmente desde la Dirección de Salud, sino una construcción colectiva”, afirmaron.
Durante la visita a Rosario, las autoridades destacaron la participación de referentes de distintos ámbitos y valoraron especialmente la riqueza de los aportes recogidos en la localidad.
“La experiencia fue muy positiva porque no conocíamos directamente la realidad local y queríamos obtener de primera mano los insumos de la población. Surgieron planteos muy sustanciosos que fortalecen el diagnóstico que estamos realizando”, señalaron.
Otro de los aspectos detectados durante esta primera etapa tiene relación con la escasez de datos estadísticos específicos sobre salud mental a nivel departamental. Según explicó Florencia Mota, esta situación también podría transformarse en una línea estratégica dentro del futuro plan.
“Estamos viendo algunos elementos vinculados a la falta de datos estadísticos sobre salud mental en el departamento y entendemos que es importante consignarlo dentro del diagnóstico para plantearlo como un objetivo de trabajo”, indicó.



