Cada 19 de junio, recordamos el cumpleaños de José Gervasio Artigas, prócer de nuestro país hermoso, Uruguay. Vivió luchando por nuestros ideales y para que Uruguay fuera un país libre e independiente. Fue conocido como “Jefe de los Orientales” y “Protector de los Pueblos Libres”.
Luchó por soberanía popular, igualdad social y muchas cosas más. De hecho, somos libres por él. Si no, no hubiéramos sido un país independiente; seríamos parte de Argentina o Brasil. ¡¡Gracias José Gervasio Artigas por tu lucha por la independencia, libertad e igualdad para nuestro gran país, Uruguay!!
Así nosotros, los que nos llamamos cristianos, acá en Uruguay y en todo el mundo, recordamos cada 25 de diciembre el nacimiento de un hombre llamado Jesús. Jesús fue enviado por su padre Dios: ¿Por qué?
Dios envió a su Hijo porque todos somos pecadores y estamos separados de Él. Pero Dios por su gran misericordia mandó a su único hijo, al Señor Jesucristo, para que a través de su sangre, pudiéramos tener vida nueva y eterna. ¡Qué gran sacrificio fue lo que hizo y por lo que pasó nuestro Señor Jesucristo! Sufrió, derramó su sangre, murió por nosotros, por la humanidad, por todos, no importa raza, cultura, ricos, pobres, por mí y por ti.
Fue así que hace 2000 años, Jesús vino a la tierra. Comenzó a predicar con 30 años, y 3 años después lo mataron, pero a través de su muerte voluntaria y resurrección tenemos perdón de pecados. Si lo aceptamos de corazón como nuestro Señor y Salvador, pasamos a formar parte de su reino. Un día estaremos con Él y viviremos con Él en el cielo.
Si no hubiera venido Cristo, seguiríamos esclavos al pecado con destino a perdición eterna juntamente con Satanás, separados eternamente del Señor.
¡¡Gracias, gracias Cristo por venir a salvarnos!! (Iniquer)




