La empresa Lactalis, propietaria de Granja Pocha y de la planta de Indulacsa en Cardona, informó oficialmente al Ministerio de Trabajo que no reabrirá la planta industrial en Cardona. La decisión implica que unas 150 familias quedarán afectadas, aunque algunos trabajadores podrían ser reubicados en la planta ubicada en los accesos a Juan Lacaze, en condiciones desmejoradas.
Señalaron que, tras un exhaustivo estudio, los volúmenes de leche y suero disponibles no permiten una operación rentable en Cardona, por lo que se concentrarán en fortalecer la producción en Juan Lacaze. Confirmaron que la mantequería que operaba en Cardona será trasladada a Granja Pocha.
La noticia generó una fuerte reacción de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FETIL), que se sintió sorprendida y engañada por la empresa. Denuncian que Lactalis había asumido compromisos formales ante el Ministerio de Trabajo para reabrir la planta, que ahora incumple.
Desde la FETIL también se cuestionó la falta de reacción del Ministerio de Trabajo, pese a que las negociaciones incumplidas están documentadas.
El presidente del Gremio de Obreros de Indulacsa expresó su profunda desilusión con la forma en que se manejó la comunicación empresarial. Los trabajadores se enteraron por la prensa antes que por los delegados.
El lunes 11 habrá un plenario nacional ampliado de la FETIL en Cardona para evaluar la situación y definir nuevos pasos.



