

Meditaciones Cristianas
El Ingeniero
¡Nuestras vidas dependen de los ingenieros, así como de otros profesionales! Gracias a Dios por su diligencia en los estudios y luego en su trabajo. ¡Cuántas cosas usamos todos los días, sin pensar siquiera, de cuánto han aliviado nuestras vidas! Aunque pueda fascinarme algún aparato, disfruto a más no poder


