El pasado 9 de noviembre, Semanario NOTICIAS conmemoró 40 años de trabajo ininterrumpido, procurando siempre “escribir hoy lo que la historia recogerá después”, como recordábamos en aquellas libretitas que obsequiábamos a nuestros lectores.
Los años noventa marcaron un punto de inflexión. Decidimos fortalecer la publicación y permitir que la imprenta se sostuviera por sí misma, en un contexto en el que la llegada de Pressur absorbió buena parte del personal calificado del sector gráfico.
Fueron tiempos de transición y también de innovación: así llegó el primer ejemplar coloniense impreso en rotativa, elevando el nivel general de las publicaciones locales. En Juan Lacaze, por aquellos años, convivíamos con múltiples medios: Visión de Artigas Torres, Panorama de Negrolo Gabbiani, La Voz de Walter Cruz, Vamos de Cervantes, una publicación de Diego Burone y La Voz de la Arena de Luis Udaquiola, entre unos 26 medios impresos que existían en el departamento.
Aun así, logramos llegar a cada localidad y a la mayoría de los rincones del territorio. Hemos atravesado administraciones departamentales y nacionales diferentes. Con honrosas excepciones, pocas valoraron nuestra escuela periodística con la claridad que hubiese permitido trabajar con mayor tranquilidad. Aun así, la convicción sostuvo el rumbo.
Sobrevivimos a la pandemia y al avance de la digitalización, que no solo facilitó el uso indebido de nuestro nombre, sino que multiplicó la cantidad de “medios” improvisados que alimentan a las agencias publicitarias sin responsabilidad editorial, precarizando el trabajo de muchos. El periodismo uruguayo y en especial el de quienes sostienen convicciones democráticas, atraviesa un momento difícil. No tenemos grandes motivos para celebrar.
Apenas buscamos el abrazo sincero de quienes valoran la tinta que circula en nuestras venas y nuestra honestidad intelectual. Esta semana murió otra suscriptora histórica; en ella recogemos cada una de las lágrimas sin nacer, para dar lugar a otra edición. Muchos de quienes nos acompañaron durante décadas ya no están.
Hemos visto pasar administraciones, colegas, lectores y anunciantes que formaron parte esencial de nuestra trayectoria. Aprendemos cada día cómo seguir junto a quienes nos necesitan y representan nuestro sentido de servicio. Empieza a ser imprescindible pensar también en la defensa del bien común en nuestro espacio digital.
El papel será, en pocos años, un soporte prescindible; ojalá de las nuevas generaciones surja una humanidad dispuesta a defender las instituciones y la profesión. Aspiramos a que los gobiernos trabajen juntos frente al resurgimiento del armamentismo, que se regulen los avances de la inteligencia artificial, y que la educación se funde en algo más que una pantalla. La presencialidad, el encuentro y el abrazo aún deben preservarse como bienes especiales.
Esta semana, además, El Acontecer de Durazno también cumple 40 años. En el marco de los 40 años de democracia, ayer debatieron sobre el papel de la prensa escrita. Saludamos al colega en este aniversario compartido. Saludamos asimismo a cada uno de nuestros compañeros de labor, a los anunciantes y a todas las personas que, edición tras edición, nos permiten llegar a sus hogares.
Agradecemos a nuestra familia y amigos, cuya ternura y firmeza de convicciones sostienen nuestro trabajo, aun en nuestras largas ausencias. Finalmente queremos recordar que la democracia se fortalece cuando la información circula con libertad y responsabilidad; ese seguirá siendo nuestro sur.
Silvia Rodríguez Guerrero



