La situación del Frigorífico Rosario, operado por Rondatel S.A., continúa siendo el eje de preocupación en la ciudad. El proceso de reactivación, iniciado a fines de 2025 tras más de dos años de paralización, depende hoy de un único factor: la habilitación sanitaria definitiva por parte de las autoridades de China.
La planta pertenece a capitales chinos vinculados al grupo Sundiro, su principal destino comercial es ese mercado. A comienzos de febrero se realizaron faenas de prueba y se remitió la documentación correspondiente a través del MGAP con el objetivo de obtener la rehabilitación antes del Año Nuevo Lunar chino.
Sin embargo, durante las festividades la actividad administrativa en China se reduce de forma marcada.
La planta permanece en pausa operativa, aunque con las pruebas técnicas cumplidas.
El plan de retorno incluyó procesos de pequeña escala, de alrededor de 40 animales, para verificar maquinaria, protocolos de higiene y exigencias sanitarias requeridas por el mercado chino.
La reapertura no es un asunto menor para Rosario: unas 250 familias dependen directamente de la actividad del frigorífico.



