La localidad de Conchillas fue seleccionada por Uruguay para competir en la edición 2026 de Best Tourism Villages, una iniciativa impulsada por ONU Turismo que reconoce a pueblos rurales que logran preservar su patrimonio cultural y natural, promover formas de desarrollo sostenibles y mejorar la calidad de vida de sus comunidades a través del turismo. Los ganadores de esa distinción serán dados a conocer en el tercer trimestre del corriente año, según anunció el comité organizador.
Con apenas unos 540 habitantes y una identidad construida entre la campaña uruguaya y la influencia británica, Conchillas se prepara para asumir un desafío de alcance internacional. La localidad del oeste del departamento de Colonia fue seleccionada para representar a Uruguay en la edición 2026 de Best Tourism Villages.
El reconocimiento distingue a pueblos rurales que conservan y promueven sus valores comunitarios, su patrimonio cultural y natural, y modelos de desarrollo turístico sostenible. La iniciativa evalúa, entre otros aspectos, la gestión del turismo, la sostenibilidad económica, social y ambiental, la infraestructura, la conectividad y la preservación de recursos culturales y naturales. El antecedente más reciente fue la postulación de Villa La Paz en 2025, también en Colonia, junto a Santiago Vázquez y Casupá, como parte de la estrategia nacional de promoción de destinos rurales con identidad propia.
Un pueblo nacido de la piedra y la influencia británica
La historia de Conchillas comenzó a fines del siglo XIX, cuando la empresa británica C.H. Walker & Co. se instaló en la zona para extraer piedra y arena destinadas a las obras de ampliación del puerto de Buenos Aires. A partir de esa actividad industrial surgió una comunidad con características poco comunes para la época. La compañía construyó viviendas para sus trabajadores, desarrolló infraestructura, impulsó servicios y organizó buena parte de la vida cotidiana de la localidad.
A diferencia de otros pueblos del interior uruguayo vinculados al desarrollo agropecuario, Conchillas nació como una verdadera villa empresarial. La presencia británica dejó una huella profunda que todavía hoy puede apreciarse en la arquitectura, las costumbres y el patrimonio material de la localidad.
Uno de los aspectos más llamativos de aquellos años fue la existencia de fichas y vales emitidos por la propia empresa, que funcionaban como una moneda local utilizada para realizar compras dentro de la comunidad. Ese sistema formó parte de la vida cotidiana durante décadas y constituye uno de los rasgos más singulares de la historia del pueblo.
Patrimonio vivo
Más de un siglo después de su fundación, Conchillas conserva buena parte de la fisonomía urbana que la convirtió en una de las localidades más particulares del país.
Sus viviendas de piedra, los techos inclinados de zinc, los jardines y los detalles arquitectónicos heredados de la tradición británica conforman un paisaje poco habitual en Uruguay. Caminar por sus calles implica recorrer un conjunto patrimonial que ha logrado mantenerse prácticamente intacto a lo largo del tiempo.
Muchas familias continúan conservando vajilla, muebles y objetos traídos desde Gran Bretaña por las primeras generaciones de pobladores. Ese legado forma parte de la identidad local y se mantiene presente en distintas actividades culturales que se desarrollan a lo largo del año.
Entre los edificios emblemáticos se encuentra la Casa Evans, antiguo almacén de ramos generales que actualmente funciona como museo y espacio cultural. Allí se conservan documentos, fotografías y objetos que permiten reconstruir la historia de la localidad y el impacto que tuvo la presencia inglesa en la región.
La herencia británica también se expresa en celebraciones que se han transformado en un atractivo turístico. Cada octubre se realiza la tradicional Semana del Té, que incluye concursos de mesas decoradas, degustaciones, gastronomía inspirada en la cultura inglesa y exposiciones de antiguas piezas de loza británica conservadas por los vecinos. La próxima edición está prevista para el 17 de octubre en la Casa Evans.



